Cerca
Guarda los objetos de uso frecuente donde realmente los utilizas.
Agrupado
Mantén juntos los objetos que cumplen funciones similares.
Visible
Evita sistemas tan profundos o complejos que termines olvidando lo que contienen.
Flexible
Permite que la organización cambie cuando cambien tus necesidades.
Sencillo
Cuantos menos pasos necesites para guardar algo, más fácil será mantener el hábito.